Inicios de la Industria Petrolera en Venezuela (PDVSA.com)
Primeras noticias sobre el petróleo
Desde la antigüedad el petróleo
aparecía de forma natural en ciertas regiones continentales como la que
hoy ocupan los países de Oriente Medio. Los asirios y babilonios lo
usaban para pegar ladrillos y piedras; los egipcios, para engrasar
pieles, hace 6.000 años atrás. En ese entonces, era utilizado con fines
medicinales, en el embalsamamiento, para aceitar las ruedas de los
carruajes y para engrasar pieles.
Sin embargo, la explotación de este recurso no llegaría sino hasta el
año 100 antes de Cristo, cuando los chinos, de una manera bastante
rústica extrajeron petróleo de la tierra. Su técnica, si es que así
puede llamarse, consistía en buscar un lugar que pareciera adecuado para
perforarlo con una caña de bambú y así extraer el petróleo. Sin
embargo, a partir de 1850 comienza una etapa que se va a caracterizar
por la comercialización, debido al descubrimiento de valiosas
aplicaciones para este recurso natural. Por ejemplo, el asfalto no sólo
se utilizó para calafatear barcos (impermeabilizarlos), sino que también
para la creación de caminos. Asimismo, la parafina era utilizada en la
fabricación de velas para iluminación, en el recubrimiento de quesos,
pomadas para calzado, entre otros. El kerosén, por su parte, comenzó a
ser utilizado en la calefacción y la iluminación.
Petróleo venezolano en sus orígenes
En Venezuela las primeras noticias acerca del petróleo se remontan al
uso medicinal y utilitario que le daban los primeros pobladores del
territorio venezolano, a los afloramientos o rezumaderos naturales de
este importante recurso que nuestros indígenas llamaban "Mene”.
El primer cronista del Nuevo Mundo, capitán Gonzalo Fernández de
Oviedo y Valdés, en su “Historia natural y general de las Indias, Islas y
Tierra Firme del Mar Océano”, fue el primero en mencionar en la
literatura universal el petróleo venezolano, en 1535.
Al año siguiente, la Reina de España ordenó en carta del 3 de
septiembre que en todos los navíos que partieren desde Cubagua le
enviaran "de lo mas que pudieres” [sic], de aceite de petróleo, para
aliviar la gota de su hijo Carlos V. Así, un envío comprobado
documentalmente es el del 30 de abril de 1539. Una barrica salió en la
nao "Santa Cruz", confiada por el tesorero de Nueva Cádiz, don Francisco
de Castellanos, al mestre Francisco Rodríguez de Covarrubia y al
capitán Bernardino de Fuentes. El 18 de octubre la Reina reclamó su
petróleo, en carta a la Casa de Contratación. El 31, la barrica salió de
Sevilla para Madrid, bajo custodia de Alonso García, un arriero de la
Cuerva.
Asimismo, en los Archivos de Indias de Sevilla se menciona que el 14
de diciembre de 1540, otra barrica de petróleo venezolano exportado a
España llegó a la Casa de Contratación, para ser enviado de inmediato a
Juana la Loca, “al cuidado de persona de responsabilidad". Probablemente
éste fue uno de los últimos envíos a través de Cubagua y los otros
vecindarios de la isla el día de navidad de 1541.
Posteriormente el 15 de junio de 1579, los alcaldes Gaspar de Párraga
y Rodrigo de Argüelles informaron sobre un rezumadero de petróleo cerca
de la ciudad Nueva Zamora (Maracaibo) y de cuatro más en las afueras
de la ciudad. También ofrecieron una extensa descripción de los usos
locales de esta sustancia.
En el año 1600, el conquistador español Alonso de Ojeda menciona la
utilización de esos menes por los habitantes del Lago de Maracaibo. Casi
doscientos años después, en 1799, el científico Alejandro de Humboldt
hizo la primera descripción seria de los depósitos de asfalto de
Venezuela. Humboldt describió las maneras utilizadas por los nativos que
vivían cerca de los rezumaderos para aprovechar la brea y el asfalto, y
preparó la primera lista de depósitos naturales de asfalto y fuentes
termales en la zona costera que se extiende desde Trinidad hasta
Maracaibo.
Entrado el siglo XIX, exactamente en el año de 1825, muestras de
petróleo liviano de un rezumadero ubicado entre Escuque y Betijoque
fueron enviadas al Reino Unido, Francia y los Estados Unidos. El
producto lo llamaban "Colombio" y se estima que fue distribuido
comercialmente en la región por algunos años.
En 1830, un grupo de personas de El Moján (estado Zulia) exploró el
área del río Socuy de la sierra de Perijá, donde un rezumadero de gas
natural encendido, que confundieron con un volcán, los asustó
grandemente. Un año antes de este acontecimiento, el 24 de octubre de
1829 el Libertador Simón Bolívar había promulgado en Quito un Decreto
que consta de 38 artículos, el cual afianza y garantiza la propiedad
nacional sobre “las minas de cualquier clase”, incluidas las de
hidrocarburos. En esta forma se estableció el vínculo formal jurídico
que a través del tiempo permitiría a Venezuela mantener soberanamente la
propiedad de los recursos del subsuelo.
Diez años después, en 1839, otro venezolano excepcional, el sabio
José María Vargas, también se adelantaría al uso potencial del petróleo
como generador de riqueza, cuando presenta un análisis de muestras
provenientes de Betijoque (estado Trujillo) y Pedernales (estado Sucre),
determinando que “el hallazgo de las minas de carbón mineral y de
asfalto en Venezuela es, según sus circunstancias actuales, más precioso
y digno de felicitación para los venezolanos y su liberal Gobierno que
el de las de plata u oro." Esta consideración de José María Vargas
constituye un hecho trascendental y visionario, pues para ese momento no
había nacido aún la industria del petróleo en el mundo.
Finalmente, en 1850, Hermann Karstwen publicó el primer sumario de la
geología de Venezuela central y oriental, en el Boletín de la Sociedad
Geológica Alemana. Al año siguiente informó sobre un rezumadero de
petróleo ubicado entre Escuque y Betijoque y en el año 1852, desde
Barranquilla, Colombia, sobre los abundantes rezumaderos de petróleo
diseminados alrededor del Lago de Maracaibo. En diversas publicaciones,
variados autores, entre los que se cuentan Arístides Rojas, Adolfo
Ernst, Miguel Tejera, el ingeniero y general Wescenlao Briceño Méndez,
Wihelm Sievers, Bullman, Fortín, Eggers y Richardson y los informes del
Ministerio de Fomento, contribuyeron decididamente al reconocimiento de
la riqueza que atesora el subsuelo venezolano. Desde esos mismos
momentos se inician las primeras concesiones y se le da comienzo, en una
hacienda de café umbrosa y tranquila denominada “La Alquitrana”, la
explotación comercial de nuestro petróleo.
La industria petrolera moderna
Ya desde 1850 Samuel Kier, un boticario de Pittsburg, Pennsylvania,
comercializó el aceite negro por vez primera bajo el nombre de "aceite
de roca" o petróleo. La técnica de perforar pozos y extraer petróleo por
bombeo se inauguró también en Pennsylvania, con Edwin Drake,
propietario del primer pozo que se explotó en forma industrial en 1859.
Esta iniciativa fue seguida por John D. Rockefeller, quien creó un
poderoso imperio petrolero: la Standard Oil Co, nacida el 2 de enero de
1882 llegó a controlar unas 40 empresas dedicadas al transporte y
refinación de petróleo. En 1897, se crea la Standard Oil of New Jersey, y
luego, con el nombre de Exxon, pasó a ser la compañía petrolera más
importante del mundo. Posteriormente, en 1911, de esta empresa se van a
desprender tres de las que más tarde serían parte del Cártel conocido
como Las 7 hermanas: la Standard Oil of New Jersey, ya mencionada; la
Standard Oil Company of New York (Socony) y la Standard Oil of
California (Socal).
Los inicios de la industria petrolera estuvieron ligados
fundamentalmente a la iluminación doméstica y urbana y la calefacción.
Fue durante el siglo XX, con el desarrollo del motor de combustión
interna, que el petróleo adquiere verdadera importancia para la
producción industrial misma y el transporte.
Años más tarde se descubrirían yacimientos importantes en Rumania,
Polonia, Rusia, las Islas de Sonda y en gran parte de Estados Unidos.
Sin embargo, el tiempo demostraría que todos los continentes (excepto la
Antártica) poseen yacimientos de petróleo, de mayor o menor
importancia.